El Black & Grey construye la imagen con tinta negra, grises y espacios de piel para organizar luces, tonos medios y sombras. El resultado depende de la relación entre esos valores, no solo de la cantidad de detalle: una escala bien planteada ayuda a crear volumen, profundidad y una lectura clara.
La composición debe adaptarse a la anatomía, al movimiento de la zona y al tamaño disponible. Retratos, animales, figuras, elementos religiosos, arquitectura u ornamento pueden funcionar de formas muy distintas según su proporción, el espacio negativo y la separación entre elementos.